Acompaño a empresas familiares y PyMEs patagónicas a tomar decisiones financieras y estratégicas que se sostienen. Método humano, herramientas modernas, atención individual.
Soy Rodrigo Ortego. Cara Sur tiene mi nombre, mi forma de trabajar y mi manera de entender la empresa: cerca, con tiempo, con método.
Fundé y gestioné mis propias PYMEs en la Patagonia — Energías de la Cuenca YPF SA (2015–2025) y Polone Oil, representante de Mobil Lubricantes (2018–2025) — y hoy desarrollo CATODIX y Semilla de Lima. Antes, tres años en corporaciones internacionales.
Acompaño la decisión que importa — la que se toma una vez por año y mueve el resultado de los próximos cinco. Estados financieros leídos como mapa, plan a 18 meses, y conversaciones con la dirección sin intermediarios.
Trabajo con pocos clientes a la vez, entre tres y cinco. Uso herramientas modernas — automatización, IA, modelos — para que mi tiempo con vos rinda más, sin renunciar al criterio humano.
La puerta de entrada es siempre la misma: un diagnóstico sobre tus números reales. De ahí, según lo que aparezca, se abre el análisis completo o el acompañamiento mensual. ¿Necesitás una sola dimensión —costos, valuación, carpeta para el banco—? Se cotiza como análisis puntual.
Para saber si el negocio gana plata — de verdad, no en la sensación. Al final sabés cuánto te cuesta cada unidad, si tu precio es correcto y cuánto necesitás vender para no perder.
El negocio entero respondido con las cinco preguntas: rentabilidad, caja, escala, valor y riesgo. Termina en una devolución escrita con interpretación y prioridades — no en un PDF que nadie abre.
Seguimiento para la dirección: el modelo se actualiza todos los meses, los KPIs se revisan en una sesión y los desvíos se avisan antes de que duelan. Incluye preparación de instancias críticas.
Uso IA y automatización todos los días — no para vender un servicio nuevo, sino para que mi tiempo con cada cliente valga más. Estos son cinco casos concretos donde el método se aceleró sin perder rigor.
Cinco salas para recorrer un negocio con sus propios números: rentabilidad, caja, escala, valor y riesgo. Es el método de Cara Sur hecho web, gratis y sin registro. Los datos quedan en tu navegador.
Para un cliente real: del concepto a una herramienta funcionando, sin equipo de desarrollo. Indicadores en vivo, comparativos, lectura inmediata para la mesa directiva. La idea nació un viernes, el lunes estaba en uso.
Modelos de valuación y proyecciones financieras para decisiones de inversión reales. La IA acelera la construcción y reduce errores aritméticos; el criterio — los supuestos, los riesgos, qué sensibilizar — sigue siendo mío. Y se nota en el resultado.
De idea a MVP funcional con IA como copiloto del desarrollo entero. Un sistema que conecta equipos con proyectos internos: lo usé yo para entender el ciclo completo — producto, técnico, despliegue — y poder hablar con propiedad cuando un cliente me consulta por algo similar.
Un asistente que lee el material del cliente con mis criterios — qué mirar primero en un balance, qué supuestos no se negocian, qué preguntas hago siempre. No reemplaza la reunión: la prepara. Llego a la mesa con tres hipótesis ya cruzadas, no con un Excel en blanco.
Empresas patagónicas y fundadores que pasaron por el método. La mejor publicidad es una segunda contratación — y, en lo posible, una recomendación.
Si después tiene sentido seguir, seguimos. Si no, te quedás con un par de preguntas mejores para hacerte vos solo. Ese es el piso.